Precisamente, la mano biónica, que está lista ya para ser probada en un paciente, será trasplantada previsiblemente a una persona a finales de 2013, en una compleja intervención quirúrgica en la que, por vez primera, se implantará una nueva generación de prótesis de percepción sensorial.
El receptor de este primer trasplante es un joven de unos 20 años de Roma (Italia) que perdió la parte inferior de su brazo tras un accidente. Este prototipo de mano biónica estará conectado al sistema nervioso del receptor, que podrá controlar los movimientos de su mano, así como recibir señales sensoriales del tacto de la piel en la mano. Ahora bien, la prótesis no se implantará, por el momento, de forma permanente. El plan, por tanto, es que la lleve durante un mes para ver cómo se adapta y, si todo va bien, los investigadores están desarrollando un modelo más perfeccionado para nuevas pruebas que se realizarán dentro de dos años.
Esta nueva tecnología ha sido desarrollada por el profesor Silvestro Micera, que asegura que la mano se conecta directamente al sistema nervioso del paciente a través de electrodos situados en dos nervios del brazo, el mediano y el cubital. De esta forma, el trasplantado puede controlar la prótesis a través de sus pensamientos, además de enviar señales sensoriales al cerebro. 'Se trata de uno de los progresos reales más avanzados para pacientes amputados', afirma Micera.
Por último, el profesor ha recordado que en 2009 desarrollaron un modelo capaz de mover los dedos de la mano e incluso sostener objetos. Esta primera versión disponía únicamente de dos zonas sensoriales, mientras que el nuevo prototipo enviará señales de los dedos, la palma de la mano y las muñecas.